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¿Qué es el costo de oportunidad?

Escrito por Demian Kaltman - 7 de marzo de 2022

¿Qué es el costo de oportunidad?

El mundo de las finanzas suele ser bastante complejo y poco accesible para la mayoría de las personas. Sin embargo, gran parte de sus herramientas son muy valiosas a la hora de tomar determinaciones sobre nuestra economía. Un ejemplo de esto es el coste de oportunidad, que se transforma en un recurso clave a la hora de decidir.


Saber qué es el costo de oportunidad y las diferentes formas de calcularlo, contemplando las variantes que se presentan y haciendo un ejercicio real que contemple los datos necesarios, nos ayudará a organizar nuestras finanzas, como así también a tener un uso más responsable de nuestro capital.

Muchos de nosotros no hemos tenido una educación financiera como tal y tratamos, con toda la dificultad que esto conlleva, de acceder a herramientas que hoy utilizan las empresas para tomar decisiones acertadas. Calcular el coste de oportunidad es una de las fórmulas que utilizan desde hace tiempo en el mundo comercial para alcanzar determinaciones asertivas.

En este artículo explicaremos en forma fácil y accesible la forma de calcular el costo de oportunidad y los diferentes usos que podemos darle en la economía diaria. De forma tal que puedas acceder a este recurso sin la necesidad de conocimientos técnicos sobre el mundo de las finanzas, que en definitiva debería ser comprensible para todos.

¿Qué es el cok?

El cok es el costo de oportunidad del capital y se utiliza en el mundo empresarial para comparar las diferentes inversiones que se pueden realizar. De esta forma se calcula la mínima rentabilidad para acceder a la participación en una compañía. Para esto el ejercicio más sencillo es comparar el retorno que tendría la inversión en dos proyectos diferentes.

Un ejemplo de costo de oportunidad del capital, para entender su formulación se realizaría de la siguiente forma: una empresa tiene 500.000 dólares para invertir. Entre sus posibilidades de mayor valoración se encuentran las criptomonedas, que según sus estimaciones pueden otorgarle una rentabilidad del 5% anual.

Por lo tanto, realiza una valoración de la rentabilidad regular que le otorga su inversión de cabecera con los bonos del tesoro de los Estados Unidos, que actualmente tiene un rendimiento de alrededor del 2% anual. En ese caso el costo de oportunidad del capital sería de $10.000. Es decir, el 2% de los 500.000 dólares que podría ganar durante ese año.

De esta forma se puede realizar una comparación entre el potencial de rentabilidad que ofrecen las criptomonedas y la inversión que regularmente realiza la compañía, de forma tal de poder tomar una decisión con los datos necesarios. Siempre se debe valorar también el riesgo de inversión para definir el mejor camino.

Concepto de costo de oportunidad

Cómo ya hemos mencionado conocer qué es el costo de oportunidad ayuda a tomar mejores decisiones sobre nuestras finanzas. Sucede que nuestro capital, ya sea que se conforme con efectivo, propiedades, acciones, bonos o cualquier otro tipo de inversión, contiene un potencial de pérdidas o ganancias que podemos estimar.

Existe una antigua creencia, que la mejor forma de conservar nuestro capital es mantenerlo a resguardo sin generar ninguna inversión ni utilizarlo con ningún fin específico. Simplemente atesorarlo para cuando haya necesidad de usarlo o cuando alcancemos el valor deseado para adquirir un bien o servicio.

Allí radica el concepto de coste de oportunidad. Conservar nuestro capital sin darle ningún uso, nos lleva a perder dinero y esto es lo que debemos evaluar. Existe una oferta muy variada de opciones de inversión con bajo riesgo, que nos permitirían incrementar este capital sin tener que realizar ningún movimiento.

Un ejemplo de costo de oportunidad sería un bono del tesoro de los Estados Unidos, anteriormente mencionado, que ofrece una rentabilidad promedio del 2% anual y es sumamente seguro. Si contamos con ahorros que atesoramos sin invertir por alrededor de $100.000, nuestro costo de oportunidad sería de $2.000 anuales.

Y esto, ¿por qué? Porque nuestra decisión es atesorar ese dinero y no invertirlo, por tanto nos estamos perdiendo de ganar esa suma por año. Es un ejemplo sumamente claro de acciones que realizamos todos los días y que afectan nuestras finanzas. Ahora, es cierto que llegar a invertir en bonos requiere de ciertos trámites, pero eso es otro tema y no corresponde al concepto de costo de oportunidad.

Veamos un ejemplo de costo de oportunidad más sencillo, que se relaciona más directamente con nuestra vida diaria. Contamos con unos ahorros que deseamos invertir, valoramos dos opciones: invertir en una tienda de mascotas (pet shop) o en acciones de una empresa como Apple. Valorando nuestro deseo personal, decidimos abrir una pequeña tienda de mascotas que al cabo de un año da ganancia 0.

Sin embargo, las acciones de Apple tenían un valor de 120 dólares y luego de un año pasaron a costar 180 dólares. Teníamos la posibilidad de comprar 20 acciones de la compañía, por tanto nuestro coste de oportunidad fue de $1.200. Es lo que hubiéramos ganado si en lugar de invertir en la tienda apostábamos nuestro capital en las acciones.

Existen también otros valores que podemos considerar a la hora de definir un costo de oportunidad. Un ejemplo de costo de oportunidad alternativo se basa en las consideraciones emocionales que revisten cualquier decisión financiera.

Si cuento con un dinero en efectivo fruto del ahorro de varios meses y tengo la posibilidad de realizar una inversión o refaccionar la vivienda, aquí se ponen en juego otras valoraciones. Posiblemente la búsqueda de incrementar el capital es lícita, pero el costo de oportunidad aquí será el bienestar y la felicidad de nuestra familia.

¿Cómo se calcula el costo de oportunidad?

Como ya hemos mencionado el costo de oportunidad en las empresas se calcula con la comparación de dos proyectos. Para citar el ejemplo anterior, nombraremos a las criptomonedas como valor B y a los bonos del Tesoro como valor A. En este caso para calcular el coste de oportunidad realizaríamos la siguiente fórmula:

Coste de oportunidad = Valor de la opción no tomada (Valor A – Bonos) – Valor de la opción sí tomada (Valor B – Criptomonedas).

Es decir, para calcularlo, restaremos el valor de la opción tomada al de la opción que no hemos elegido. Si luego de un año los porcentajes de rentabilidad resultan de acuerdo a lo calculado, tendríamos el siguiente resultado.

Valor A – Bonos = $500.000 x 2% = $10.0000

Valor B – Criptomonedas = $500.000 x 5% = $25.000

Coste de oportunidad = Valor A – Valor B

Coste de oportunidad = 10.000 – 25.000

Coste de oportunidad = -15.000

En este caso el coste de oportunidad es negativo, lo que resulta en que como empresa se ha tomado la mejor decisión. Si se elegía la opción de inversión de rutina (los bonos) se hubieran perdido $15.000. Por supuesto que este es un resultado que no siempre se produce de esta manera, como ya hemos visto anteriormente, y depende de múltiples variables.

Es mucho más difícil calcular el coste de oportunidad potencial, al poseer los números luego de realizada la inversión y establecer lo que se hubiera ganado o perdido en la apuesta por otro tipo de activo. Sin embargo, este ejercicio es muy utilizado y sumamente valioso a la hora de decidir la mejor opción para el desarrollo de nuestras finanzas.

¿Por qué el costo de oportunidad es creciente?

El costo de oportunidades en general es creciente cuando requiere de mayores recursos para una inversión. O bien, en el mundo empresarial, se denomina coste de oportunidad creciente cuando los recursos no son homogéneos, por lo que se requieren de diferentes proporciones y el cumplimiento de objetivos se vuelve ineficiente. A continuación citamos algunos ejemplos.

Un ejemplo de costo de oportunidad creciente se puede manifestar en una compañía que produce tornillos. Un día esta compañía evalúa su costo de oportunidad y decide comenzar a fabricar tuercas. En ese caso, tendrá que utilizar mayor material para estas últimas y por tanto necesitará mayores recursos en su inversión.

En el segundo caso, podemos citar una empresa que realiza dulces de frutas. Pero el proveedor baja la calidad de la materia prima, por lo que se debe comenzar a utilizar mayor cantidad de frutas para realizar la misma cantidad de dulces. En este caso, es claro que la inversión será mayor por tanto el coste de oportunidad será creciente.

¿Cuándo el costo de oportunidad es decreciente?

El coste de oportunidad es decreciente cuando se genera el efecto contrario al del apartado anterior. Se utilizan menos recursos para lograr mayor o igual resultado. Un ejemplo de costo de oportunidad decreciente puede citarse con una pequeña empresa de pesca. Veamos la diferencia.

Si los pescadores utilizan en promedio 20 pequeños peces para conseguir un pescado grande que puedan comercializar. Este sería un costo de oportunidad constante. Si por condiciones climáticas o por alguna otra situación particular se logra una “pesca fácil”, pueden utilizar la mitad, es decir 10 pequeños peces para lograr un pescado grande para comercializar.

A la inversa, si hay poca pesca o las condiciones climáticas son adversas, entonces el pescador necesitará de una mayor cantidad de recursos para conseguir el producto que puede vender. Aquí estaríamos en el apartado anterior que es el costo de producción creciente. Siempre se deben tener en cuenta que hay múltiples variables pero para el cálculo de oportunidad se consideran los resultados obtenidos a igual inversión.

¿Cuándo usar cok y cuándo WACC?

El WACC es el coste medio ponderado del capital y remite a las siglas en inglés de Weighted Average Cost of Capital. A diferencia del cok se utiliza cuando se desea financiar inversiones de capital con fondos externos. Por lo tanto, tiene en cuenta la tasa de descuento que se utilizará para descontar la deuda de los flujos de caja futuros.

Esta herramienta también es muy utilizada por las empresas para decidir sobre sus inversiones. Ya que en muchas ocasiones no las realizan con capitales propios, sino a través de la generación de deuda. Es importante conocer a futuro la incidencia que tendrá este pasivo sobre la rentabilidad que ofrece la inversión, de manera tal que se pueda alcanzar la determinación más efectiva.

El coste de oportunidad del capital (cok) siempre considera la rentabilidad de una inversión con capitales propios. Como las compañías realizan en muchas ocasiones inversiones con capitales diversos, activos propios y préstamos o similares, entonces es comprensible que en la fórmula utilizada para el WACC se integre el cok.

Conclusiones: Qué es el costo de oportunidad

Los puntos más importante para utilizar esta herramienta son:

  • El coste de oportunidad siempre debe surgir de la comparación de dos o más inversiones.
  • Mide el monto que se podría perder por la inversión no seleccionada.
  • Está basado en expectativas y proyecciones.
  • Puede tener variables emocionales o que no sean estrictamente numéricas.
  • No calcula los gastos que incluyen una inversión, sino el potencial de pérdida en la relación entre la inversión elegida y la desechada.
  • Se utiliza para financiamiento con capitales propios.
  • Puede suceder que el rendimiento no cumpla las expectativas, conlleva riesgos.

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